lunes, 21 de julio de 2008

INFORMACIÓN A LA PRENSA


El sábado 19 de julio de 2008 el dirigente de Alianza Nacional de Florida Mtro. Gervasio Martínez hizo una recorrida por la ciudad de Sarandí Grande invitado por los medios locales de comunicación para brindar opinión sobre temas nacionales y departamentales.

También se aprovechó para realizar varias recorridas con los dirigentes Juan Ángel De León, Alfredo Murguiondo y Eduardo Alonzo en reuniones con vecinos y organizaciones locales por el tema de la Ley de Consorcios de Exportación para las pequeñas y medianas empresas promovida por el Senador Ing. Ruperto Long con el asesoramiento de Gervasio Martínez entre otros técnicos parlamentarios.

En los medios y a los vecinos se comunicó los beneficios de una ley para posibilitar productos de exportación de pequeñas y medianas empresas con una nueva figura jurídica: “consorcio de exportación para pymes”, y así puedan concretar sus ventas con menos trabas legales y económicas.

También, fue ineludible, los temas vinculados a la actual modificación presupuestal departamental en relación a preocupaciones para Sarandí Grande como:

  1. La actualización del catastro en las ciudades de Florida y Sarandí Grande para los años 2009 y 2010, generando la duda de si eso implicará o no un aumento de la contribución inmobiliaria para esos años, además de la alta presión impositiva de las reformas tributaria y de la salud.
  2. La falta de la obra en el Parque Lineal de AFE, previsto en el Plan Quinquenal del 2006, hoy no existe, lo que lleva a pensar que no se va hacer y que esa idea fue para inflar el presupuesto en su momento.
  3. La no concreción del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de Sarandí Grande convenido con el Ministerio, porque el convenio venció en mayo del 2008. Se habían obtenidos nuevos recursos para consultoría y con la contratación de técnicos. Además, un Plan ya realizado en el año 2003 por Gervasio y que se tendría que avalar o cambiar. Por lo tanto, los recursos no se saben si se aplicaron o no, pero sí, generando un atraso importante en esta legislación, máxime cuando hay una reciente ley nacional que comete a dicha realización.

Secretaría de Prensa de Alianza Nacional de Florida

LEY DE CONSORCIO DE EXPORTACIÓN PARA LAS PYMES


Días atrás dábamos cuenta de la aprobación por ambas cámaras legislativas del proyecto de Consorcios de Exportación presentado por el Senador Ruperto Long, y que tuviera entre los asesores del mencionado Senador a nuestro compañero Gervasio Martínez, por tal motivo le habíamos solicitado a Gervasio que nos escribiera un artículo explicando la iniciativa aprobada, lo que nos fue remitido el fin de semana y que hoy compartimos con todos los lectores del blog.-

El pasado 15 de julio, la Cámara de Representantes aprobó la Ley Consorcios de Exportación (organización y funcionamiento), presentado por el Senador Ruperto Long en mayo de 2005. El texto ya contaba con media sanción en la Cámara de Senadores, fue aprobado por unanimidad en la Cámara Baja. Esta ley entrará en vigencia luego de su promulgación a cargo del Poder Ejecutivo y tiene 90 días para reglamentarla.

El diario La República tituló “Long y un sueño realizado”, pues el largo trámite parlamentario se detuvo en la cámara de diputado en el año 2006. El oficialismo hizo cambios en el 2007. Dos años y medio después se concluyó con la actual ley. En Italia y España hace 25 años que ya existen.

Mucho nos alegra porque compartimos información y apoyatura técnica para que se concretara en ley un instrumento jurídico nuevo para superar las dificultades que enfrentan las pymes uruguayas para vender sus productos en el exterior.

La idea que compartimos con Ruperto es que se pueda facilitar a dichos emprendimientos todo lo relativo a la exportación. A tales efectos se crea el Consorcio de Exportación (CE) de dos o más personas físicas y jurídicas que se quieran asociar, adoptando las figuras jurídicas existentes como las de los Grupos de Interés Económicos (GIE) o la de Consorcios establecidos por la Ley de Sociedades Comerciales para comercialización de bienes y servicios para el exterior.

Por problemas de escala las pymes tienen dificultades de establecer contactos comerciales con el exterior, los mercados son exigentes en calidad y en volumen, hay costos altos, problemas de difusión, negociación y logística. En Uruguay, el 98% son pymes, pero son solo responsables del 7% de las exportaciones. Hay 100.000 unidades productivas que podrían ser exportadoras.

Los CE pueden cumplir funciones de comercialización, de asistencia técnica y comercial a los integrantes, en la importación de insumos e intervenir como mediadores con terceros. Sus miembros al instrumentar acumulación de recursos podrán atender una mayor demanda, tener mejor capacidad negociadora con compradores, proveedores, intermediarios financieros, de transporte y otros. Por otro lado, serviría para bajar costos en recursos técnicos, para poder acceder a investigaciones de mercado, a ferias y mejorar las propuestas de ofertas y cotizaciones.

La idea original era crea un instrumento asociativo para las exportaciones de las pymes. Que los CE tuvieran mayoría de sus miembros que representen al menos un 50% del capital del consorcio sean titulares de pymes. Por lo tanto, si eso se acredita que tuvieran beneficios fiscales y financieros. Se faculta a que el Ejecutivo exonere de IRAE, la cuotaparte del impuesto al patrimonio y el impuesto a las transmisiones patrimoniales. Se le va a dar beneficios a los que hoy no están exportando. Todo estará basado en el principio de neutralidad fiscal para no perjudicar a los participantes de los Consorcios.

Si se precisa se puede agregar hasta un 30% de un producto que no es de los consorciados para llenar el contenedor.

En síntesis, la entrada en vigencia de esta ley aporta tres cosas importantes:

  1. Un marco jurídico que no existía para asociar empresas y conformar un consorcio para el solo efecto del comercio exterior, especialmente a las pymes.
  2. Dejar en claro el tema tributario, y se abre la posibilidad de una serie de beneficios.
  3. Se establece la obligatoriedad del Ejecutivo de promover acciones que favorezcan la creación de los CE y la necesidad de informar al Parlamento.

Ahora corresponde hacer conocer a los empresarios cuáles son las ventajas y beneficios que ofrece este nuevo instrumento. Para ello es necesario que participe el gobierno poniendo calor al tema y otorgando beneficios fiscales y financieros.

Nosotros hacemos nuestra contribución de difusión y nos alegre haber colaborado en el proceso.

Mtro. Gervasio Martínez

Dirigente de Alianza Nacional de Florida

domingo, 20 de julio de 2008

Alianza Nacional criticó afirmaciones de Marenales

El sector Alianza Nacional criticó y rechazó los dichos del dirigente Julio Marenales, quien afirmó que el Movimiento de Participación Nacional (MPP) prefiere como rival blanco al ex presidente Luis Alberto Lacalle y no a Jorge Larrañaga. El diputado de Alianza Nacional, Javier García, dijo a Índice 810 que “es inaceptable” que Marenales “se meta en la interna del Partido Nacional”.
Indicó que el líder tupamaro “debería tener claro que al candidato blanco lo eligen los blancos y no el MPP”.
Agregó que con sus palabras Marenales deja entrever que “el MPP prefiere al candidato que le sea más fácil para vencer”, confesando que ese no es Larrañaga”, afirmó el diputado.
El dirigente tupamaro aseguró que todo el MPP y el Espacio 609 prefiere como rival a Luis Alberto Lacalle y no a Jorge Larrañaga, porque éste último se parece más al Frente Amplio. “Porque Larrañaga puede aproximarse a los pensamientos, no digo igual (…) Lacalle es más tajante”, indicó
El diputado blanco señaló que el sector mayoritario del FA está preocupado porque Larrañaga se ubica en el centro y los votantes de centro fueron quienes prestaron sus votos a la izquierda, pero ahora dicen que no volverían a votar al partido de gobierno. “larrañaga y Alianza Nacional representan al espacio del centro político, donde, justamente, allí quiso el Frente Amplio juntar votos en la elección pasadas, que son las mismas personas que a partir del gobierno del Frente Amplio han anunciado que no votarán esta opción, sino a votar al Partido Nacional. Por eso le preocupa que el discurso y el accionar político de Larrañaga le reste votos al Frente Amplio. Por eso es un operativo destinado a evitar el efecto ideológico y político”, indicó.
Fuente: Página web de Radio El Espectador

"Al candidato blanco no lo elige el MPP" Respuesta de Alianza Nacional al tupamaro Marenales

Las expresiones del tupamaro Julio Marenales que identificó a Luis Alberto Lacalle como el "enemigo" a vencer en las elecciones de 2009, no cayeron bien en el sector Alianza Nacional del senador Jorge Larrañaga.
"Inaceptable", respondió ayer el diputado Javier García. El legislador dijo a El País que Marenales "no se percató que al candidato blanco lo eligen los blancos y no el MPP. Es obvio que si fuera por ellos elegirían al que fuera más fácil de vencer". García recordó una frase del hoy presidente de Ancap, Raúl Sendic, que dijo que en 2009 el Frente Amplio ganaba "aunque llevara a una heladera de candidato. La arrogancia dio paso a la preocupación. No sólo no pueden elegir a su candidato sino que pretenden incidir en la interna del Partido Nacional".

Fuente: Diario El País, Domingo 20 de julio de 2008

Long: consorcios de exportación dan “apoyo real al país productivo”


Esta semana llegó una buena noticia para las pequeñas y medianas empresas: tras dos años y medio de estudio, se aprobó la ley que crea la figura de los consorcios de exportación, un proyecto que “realmente importante”, ya que “tiene que ver con fomento a las exportaciones, con apoyo real al país productivo”, explicó el senador blanco Ruperto Long. Las empresas que se unan bajo esta modalidad tendrán tres ventajas básicas: un marco jurídico, el tema tributario claro y el apoyo institucional. “Estamos generando una nueva corriente exportadora, que implica una cantidad de beneficios para el conjunto del país y para la economía”, aseguró.

EMILIANO COTELO:
En diciembre de 2005, el Senado sancionaba por primera vez en este gobierno un proyecto de ley presentado por la oposición. Y lo interesante no era solo ese consenso, sino que además se creaba un instrumento útil para el crecimiento de las exportaciones y, sobre todo, las provenientes de las pymes.
Quizás por esas dos razones cabía esperar un trámite más rápido. De todos modos es una buena noticia que esta semana, dos años y medio después, el proyecto completó su aprobación parlamentaria y pasó al Poder Ejecutivo para su promulgación.
Se trata de la ley que crea la figura de los consorcios de exportación.
¿Qué son?, ¿cómo funcionan los consorcios de exportación? ¿Qué cambios le introdujo el oficialismo al proyecto original? ¿Qué beneficios tributarios tendrán quienes utilicen esta figura legal? ¿Qué les permite esta ley a las pymes?
De esos y otros aspectos, vamos a hablar con el ingeniero Ruperto Long, senador de Alianza Nacional, Partido Nacional, que fue el impulsor de esta iniciativa.
¿Está conforme con el resultado, ahora que el proyecto pasó?
***
RUPERTO LONG:
Sí, estoy conforme, por dos razones. Una, porque el proyecto es realmente importante, tiene que ver con fomento a las exportaciones, con apoyo real al país productivo, a las pymes que se quieran asociar para salir a pelear en el mundo, que es lo que tanto necesitamos. Y también estoy contento porque era una vieja idea –la primera vez que se habló de consorcios de exportación en Uruguay fue en el primer gobierno democrático, el senador Juan Raúl Ferreira empezó a manejar el tema–, la lentitud de los tiempos en nuestro país es increíble. Pero en definitiva es haber encontrado los puntos de acuerdo que muestran que cuando se trabaja en la sintonía de buscar entendimientos es posible lograr cosas importantes para el bien del país.
EC - Recordemos básicamente qué es un consorcio de exportación.
RL - Es una asociación de empresas, que pueden ser de cualquier tipo, de cualquier ámbito, no tienen por qué ser todas del mismo rubro, pueden ser complementarias entre sí y que se asocian a los efectos de exportar. Pero se asocian en forma permanente, no es una asociación destinada a una exportación puntual –que puede ser un caso–, sino que el objetivo general y lo que en el mundo ha resultado es que esas empresas inicien toda una experiencia de asociatividad, de conocerse, de trabajar, ganar confianza y luego crecer juntas, lo que les da otras espaldas, porque todos sabemos lo difícil que es salir a vender al exterior.
EC - No es un invento uruguayo, hay experiencia acumulada en el mundo en esta materia. En Uruguay estamos llegando dos años y medio o tres años “tarde” a la aprobación de esta ley. Y en comparación con lo que ocurre en otros países, ¿cuán tarde estamos llegando?
RL - Unos 25 años. Los países líderes en esto fueron Italia y España, que tienen una matriz muy fuerte de pequeñas y microempresas que han logrado internacionalizarse fuertemente. Uruguay tiene la misma matriz de pequeñas empresas, incluso por el propio tamaño del país, solo que aquí el 98% de las empresas son micro, pequeñas o medianas, pero son responsables de solo el 7% de las exportaciones.
En Uruguay hoy exportan las grandes empresas, lo cual es magnífico y siempre hemos apoyado desde el LATU, desde todos los ámbitos en que hemos estado, pero tenemos toda esa reserva potencial de esa cantidad enorme de empresas –más de 100.000 unidades productivas– que también podrían hacerlo. No lo pueden hacer solas, ese es el quid del asunto, porque una salida al exterior son varios miles de dólares. Pero si se asocian 15 o 20 cubren los costos en común; en el arranque, para organizarse, los de flete, el propio envío baja mucho los costos, y ni hablar de la comercialización, porque todo lo que se hace en el exterior se divide entre 20 o las que sean.
EC - ¿Podemos mencionar algún ejemplo? No sé si de aquí, porque las experiencias que hubo han sido “caseras”, sin este instrumento legal.
RL - En el sector vinos se ha asociado un conjunto de empresas para comercializar sus productos en común, lo cual les permite ofertas de mayor volumen, hacer una acción en conjunto de mercadeo en el exterior -que siempre es cara-, por ejemplo hacer estudios de mercado, participar en ferias. El solo hecho de participar en una feria en un mismo stand 20 empresas baja los costos a un vigésimo de lo que sería hacerlo de a una por separado.
También ha habido ejemplos en el caso de la quesería, hay un grupo de queseros artesanales, Uruguay tiene una reserva extraordinaria de empresas queseras artesanales, del orden de 2.500 unidades productivas. De ellas hay no más de algunas decenas que exportan, porque se asociaron, trabajaron en común.
También pueden ser empresas que tengan en común un mercado, que definen trabajar una zona del mundo, aunque vendan cosas muy distintas. Hubo una experiencia que impulsamos –siempre caseramente, porque no teníamos el instrumento– con El Salvador, donde se abrió un mercado. Juntábamos algunas decenas de empresas...
EC - ...¿empresas de qué rubros?
RL - Algunas vendían productos cosméticos, otras de limpieza, otras alimentos, arroz, una heterogeneidad total. Tenían en común América Central, un mercado de 30 millones de habitantes, que no es despreciable para Uruguay y al que era muy difícil acceder para esas empresas por separado. Se presentaban en común ante un mismo comprador, por ejemplo una cadena de supermercados, y le ofrecían un paquete. La ventaja era que una única persona hacía las gestiones, todo iba en un contenedor.
En el proyecto de ley una cosa muy interesante es que si usted precisa hasta un 30% de un producto que no es de los que están asociados puede incluirlo con el mismo tratamiento, puede incorporar a un 70 u 80% de productos de los asociados, consorciados, hasta un máximo de 30% de alguien de fuera para complementar un contenedor o porque alguien pidió un producto que no está en el consorcio.
EC - Ahí ya entramos en lo que introduce la ley. ¿Qué les agrega esta ley a esas experiencias que hasta ahora se llevaron adelante? Si ahora esas empresas que se juntaron para exportar a América Central recurren a este marco legal, ¿qué ventajas van a tener sobre la situación anterior?
RL - Tres cosas esenciales. La primera, un marco jurídico, hoy no existe la posibilidad de asociarse las empresas y conformar ese consorcio, tienen que conformar una única sociedad anónima o algo por el estilo, lo cual es imposible porque cada una tiene su historia, sus clientes, su marca, sus cosas. Aquí se asocian a los solos efectos de participar en el comercio exterior conformando una nueva unidad jurídica que se llama consorcio de exportación.
Puede tener dos formas jurídicas. Una posibilidad es tomar la forma de grupo de interés económico, prevista en la ley 16.060, la Ley de Sociedades Comerciales, pero con algunas transformaciones que tienen que ver con su conformación. Ese conjunto de sociedades tiene que tener una cierta equivalencia, las empresas no tienen por qué ser iguales pero sí parecidas las participaciones, porque queremos muchas empresas participando en cierto grado de igualdad de condiciones, que es como funciona bien un consorcio. Y también se limita la responsabilidad, la solidaridad económica de las empresas. Las empresas no van a ser solidarias por las operaciones del consorcio.
EC - Ese detalle es importante y quizás no fácil de entender. ¿Puede explicarlo un poco mejor?
RL - Absolutamente. Cuando se realiza una operación, la realiza el consorcio. El consorcio tiene su nombre, su conformación y es el que responde por la operación. Si mañana hay un problema con un determinado producto, es el consorcio el que tiene que responder con sus bienes y con las garantías que eventualmente el importador del otro país le haya exigido. Pero las empresas no son solidariamente responsables de esa exportación. Eso es esencial por lo siguiente: usted tiene un consorcio de 30 empresas, pero en una determinada partida, en una determinada exportación exportan ocho, en otra exportan 14, y son distintas las unas de las otras, entonces una empresa que está trabajando normalmente y que integra ese consorcio no puede ser solidariamente responsable de cualquier exportación que haga el consorcio. Porque bastaría con que en una operación hubiera un incumplidor para que arrastrara a todas las empresas detrás vaya a saber en qué catástrofe. Esa es una limitante esencial, y es una característica internacional de los consorcios, no es un invento nuestro. Es la forma de que esa asociatividad que queremos promover no genere temores, no sea frenada por el temor de vaya a saber qué me trae esto como consecuencia.
EC - Y desde el punto de vista tributario, ¿qué pasa con los consorcios de exportación? En el artículo 13 dice: “Los Consorcios de Exportación se regirán por el principio de neutralidad fiscal”. ¿Qué quiere decir eso?
RL - Quiere decir que por conformar esta asociación los asociados no pierden ningún tipo de ventaja que puedan tener, ni el consorcio, ninguna diferencia de tratamiento con respecto a cualquier otra organización. El principio básico es que el asociarse no genere ningún perjuicio ni a los miembros ni al consorcio. Pero, a renglón seguido, los artículos 14, 15 y 16, que fueron acordados con el Poder Ejecutivo y con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) actual, le dan la facultad al Poder Ejecutivo –que es lo máximo que puede hacer el Parlamento– para exonerar el impuesto a la renta de las actividades económicas (IRAE) (artículo 14), la cuota parte del impuesto al patrimonio que correspondiera trasladar a los integrantes del consorcio (artículo 15) y el impuesto a las transmisiones patrimoniales (artículo 16). Pero en particular el artículo 14 tiene un gran poder, puede ser un gran instrumento de apoyo a las empresas que conformen los consorcios. Además se aclara una cosa muy importante en el artículo anterior: que las ventas de las empresas que conforman el consorcio al consorcio se asimilan a una exportación.
EC - ¿Cómo es esto?
RL - Esto es por el manejo del IVA. La venta de una empresa equis -que integra el consorcio- al consorcio, para que este a su vez venda al exterior, se asimila a una exportación, de modo que esa venta no genera IVA.
Yo le decía al comienzo que esta ley tiene al menos tres grandes virtudes. La primera es proveer de un marco jurídico, hasta hoy día no se podía hacer, podía estar la voluntad pero no estaba la forma de plasmarla en una organización jurídica clara y definida. La segunda es dejar claro el tema tributario, porque si alguien quería hacer algo de este tipo caía en una especie de nebulosa tributaria; ahora se deja claro y se abre la posibilidad de una serie de beneficios. Y la tercera, que está a lo largo de varios artículos, por ejemplo en el artículo 11, establece apoyo institucional, la obligatoriedad del Poder Ejecutivo de promover acciones que favorezcan la creación de los consorcios de exportación y la necesidad de informar a la Asamblea General de las medidas que adopte.
EC - No da detalle de qué tipos de medidas de promoción podría adoptar el Poder Ejecutivo.
RL - No, hay una gama muy vasta, basta ver lo que se ha hecho en otros países para estimular este tipo de emprendimientos. Pueden ser de tipo financiero, pueden ser beneficios de otra índole, por ejemplo en el campo de los trámites, de crear ventanillas especiales para favorecer la generación de estos consorcios, puede ser asistencia técnica, puede ser asistencia a la participación en eventos en el exterior, utilizando instrumentos que ya existen, pero en condiciones preferenciales. Porque se parte de la base de que esa asociatividad va a permitir llevar al mundo de la exportación una cantidad de empresas que de otra manera no lo harían.
EC - Además de los beneficios tributarios, el Poder Ejecutivo pondrá en marcha otros instrumentos de estímulo a la constitución y el desarrollo de los consorcios de exportación. ¿Esto no quedará en el plano de las buenas intenciones? ¿Ha conversado con el Poder Ejecutivo –en particular con el equipo económico– para saber si hay disposición a adoptar alguna medida de este tipo?
RL - Sí, hemos conversado mucho sobre estos temas, y en definitiva el proyecto salió porque se entendía que era una herramienta que Uruguay no tenía y que tenía que tener. No es que le dé beneficios fiscales a quien hoy está exportando, se los va a dar a quien hoy no está exportando. Estamos generando una nueva corriente exportadora, que implica toda una cantidad de beneficios para el conjunto del país y para la economía, de modo que no hay ninguna contraindicación para esto. Todas las experiencias en el mundo son favorables, luego dependerá de la capacidad o no de gestión de quien esté al frente.
EC - Por eso le preguntaba: ¿hay disposición a poner en marcha esas políticas de estímulo?
RL - Confío en que sí. Estaremos atentos, siguiendo el tema de cerca para que esto no quede en la nada. De todos modos, lo que ya está en la ley, que es el tema jurídico y el tema impuestos, ya está. Aspiramos a más cosas, por supuesto, que no necesitan ley (la ley ha cubierto sus objetivos); esas cosas dependen de la voluntad política del Poder Ejecutivo, que confiamos que esté. Estaremos atentos para ver que así sea.
***
EC - Para acceder a los beneficios, a los estímulos que la ley prevé para los consorcios de exportación hay requisitos, la ley establece algunas condiciones.
RL - Establece algunos requisitos de tipo formal, como registrarse en el MEF, seguir el procedimiento que establece la Comisión de Aplicaciones de la Ley de Promoción de Inversiones, que es la que va a aconsejar al Poder Ejecutivo para el otorgamiento de estos beneficios. Lo más importante es que el consorcio, para acceder a estos beneficios, tiene que tener una mayoría de empresas definidas como pequeñas o medianas según los criterios que establece el Poder Ejecutivo, que pueden variar pero que están perfectamente definidos en cualquier momento. Eso es importante, porque no se excluye a las grandes empresas, sino que se establecen dos medidas importantes: primero, que la mayoría esté conformada por empresas pequeñas o medianas, y segundo, que la participación en la propiedad del consorcio sea bastante equilibrada, con una regla matemática.
Voy a poner un ejemplo. Supongamos un grupo de empresas vinculadas con el sector lácteo que se quieren asociar, son 15 empresas pequeñas o medianas que están en las condiciones que aquí se fijan. Pero eso no excluye que una cuota parte sea por ejemplo de Conaprole, de Parmalat, de una empresa de las grandes.
El mecanismo asegura que esto no sea una gran empresa que utiliza el mecanismo de consorcio de exportación para obtener un beneficio adicional, sino que sea un conjunto de pares, entre las cuales una de esas partes, que va a ser necesariamente bastante igualitaria a la de estas pequeñas y medianas empresas que conforman la mayoría, puede ser una empresa grande. El artículo 17 dice que “la mayoría de sus miembros y que representen al menos un 50% del capital sean pequeñas o medianas empresas”.
EC - ¿Hay que esperar la reglamentación de la ley para poder emplearla? ¿Cuánto puede demorar eso? Porque pasaron dos años y medio desde la sanción en el Senado.
RL - Pusimos en el artículo 20 un plazo máximo de 90 días para la reglamentación. Para una ley normal podría ser un plazo exigente, pero para una ley que lleva casi tres años de estudio, que el MEF conoce perfectamente porque ha trabajado en ella, es un plazo absolutamente razonable. Habrá que estar vigilante para exigirlo si no se cumpliera.
Lo otro que es interesante es que a través de la acción de la Cámara de Industrias, de la Unión de Exportadores, en su momento del LATU, de mucha gente, creo que Uruguay XXI también ha hecho algo, hay un semillero de empresas. Hace poco se hizo un seminario de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), institución que tiene un programa para favorecer la creación de consorcios de exportación en Uruguay, con los cuales hemos estado reunidos. Tenemos un programa con ayuda externa para promover algo que no podíamos ejecutar. Estamos poniendo una pieza en una máquina que está destinada a moverse, que ya tiene una cierta energía acumulada de gente que quiere utilizarla, de cámaras que quieren promoverla y de organizaciones internacionales que han puesto sus expertos para ayudar a que esto camine.
EC - Uno de los mayores problemas para las pymes es en general el acceso al crédito. ¿Qué cambia a partir de esta ley en esa materia, una vez que se conforma un consorcio de exportación?
RL - El conjunto de esas empresas puede ser mucho más atractivo e interesante –un determinado consorcio de exportación– para un banco, público o privado, y puede darle más garantías que una empresita sola que seguramente no puede reunir los requerimientos.
Tengo aquí un artículo que salió hace unos días en La Nación (Argentina), que dice: “Recién se está empezando a recorrer este camino”, quejándose de lo mismo en Argentina; y remata diciendo: “Los consorcios de exportación son una de las pocas formas de agregar valor a la producción nacional sin necesidad de hipotecar el futuro de cada empresa”. Hoy la solución para una pequeña empresa para acceder al crédito es hipotecar la casa de la madre, pedirle a un amigo que salga de garantía y después vaya a saber cómo termina la historia. Acá la fuerza, la unidad, el conjunto de varias empresas le da cierta fuerza para acceder a otros niveles, a umbrales de crédito a los que de lo contrario no podrían llegar.
EC - ¿Puede caber la posibilidad de que los bancos del Estado tengan líneas de crédito especiales para este tipo de consorcios?
RL - A eso apunta el artículo que pusimos allí, incluso lo queríamos poner a título expreso, que sería enunciatorio pero al menos más concreto, que hubiera una línea de crédito especial. Eso ha sido una clave en el caso de Italia, dar mecanismos financieros, no en condiciones de regalía ni nada parecido, pero sí en condiciones más favorables para que las empresas se vayan largando. Esa sería una de las iniciativas más importantes que se podrían adoptar desde el punto de vista práctico.
Entrevista realizada por Emiliano Cotelo en el programa EN PERSPECTIVA de Radio el Espectador el jueves 17 de julio de 2008, extraída de la página web de la radio: http://www.espectador.com.uy

viernes, 18 de julio de 2008

jueves, 17 de julio de 2008

RECIBIMOS Y PUBLICAMOS



ESTA NOTA SE PUBLICÓ EN EL DÍA DE HOY EN LA SECCIÓN CARTAS A LOS LECTORES DE BÚSQUEDA, LA MISMA PERTENECE A NUESTRO COMPAÑERO JULIO AROCENA, ESTA FUE ESCRITA EN RESPUESTA A LOS COMENTARIOS, QUE AL MISMO MEDIO DE PRENSA, REALIZARA EN LA EDICIÓN DEL JUEVES PRÓXIMO PASADO, EL EX- CANCILLER REINALDO GARGANO




Sr. Director:

La presente tiene el propósito de compartir con ustedes mi preocupación sobre las opiniones de algunos dirigentes de primera línea del gobierno nacional.

En primer lugar nos referimos a las declaraciones realizadas por el Sr. Gargano y recogidas por vuestro semanario en su último número.

Para este señor, la inversión extranjera es “una nueva forma de colonialismo”. El, no quiere “expropiar ni despojar por medio de la violencia a los que tienen sino distribuir con justicia y hacer intervenir al estado”. Según Gargano, “los inversores extranjeros vienen, ponen la plata, se llevan la renta y se llevan la plata; cuando no de más la vaca, matan la vaca, se comen la carne y se acaba la leche…”. El se pregunto si “¿está vetado el tema de la propiedad?”. Enseguida afirma que “…los socialistas saben que lo que condiciona la inequidad y la desigualdad es la posesión de los medios de producción. La historia ha confirmado esa tesis”.

Esta sucesión de pensamientos no es nueva en el personaje en cuestión, de quien uno no sabe que historia habrá leído o estudiado, que le confirmó su tesis. Es más, hay una gran cantidad de dirigentes del frente amplio en el gobierno, que opinan lo mismo o incluso, en forma más radical.

Hace una semana, el Sr. Rubio, director de la OPP, se descolgó con afirmaciones también, muy interesantes que fueron recogidas por Búsqueda en su número anterior.

Rubio dijo que “…es la frontera social que el frente corrió hacia los niveles de pobreza. Si tiene (el frente) la capacidad para convertirla en base electoral entonces tiene asegurada la elección”. Afirmó que “el FA tiene el riesgo de perder pie en determinados sectores sociales de extractos medios y de ganarlo en otros que son mucho más numerosos…”.

Lo primero que me parece muy bueno, es que digan claramente lo que piensan evitando hacer como el tero. Eso permite al electorado saber bien qué es lo que vota.

Es obvio que hay una división dentro del gobierno entre los que están a favor y los que están en contra de apuntar a radicar inversión extranjera en el país. Sin embargo, por la forma en que se ha manejado este tema, prima la opinión o el poder de los que están en contra. De hecho, Gargano como canciller se opuso frontalmente a la firma de un TLC con los EEUU y consiguió su objetivo. Perdimos el tren….

Es evidente, para cualquiera que entienda un mínimo sobre negocios, que no hay desarrollo sin inversión. Una empresa empieza con un negocio apuntalado por la inversión que requiere llevarlo adelante. Inmediatamente vienen los puestos de trabajo, la contratación de proveedores, la producción, la venta, el pago de impuestos, etc.

¿Quién tomaría el lugar del inversor en el esquema de estos dirigentes, para evitar el colonialismo? El estado. Pero el estado uruguayo no tiene los recursos necesarios para ello y mucho menos, tiene las ideas sobre los negocios, ni el know how, ni la estructura directiva para llevar adelante ninguno de ellos.

En lugar de recibir a los inversores extranjeros que inviertan en negocios genuinos, instalen empresas que den trabajo a la gente y paguen los impuestos que Gargano y Rubio quieren redistribuir, prefieren que el estado uruguayo haga todo.

Es evidente que el llamado “Plan de Emergencia” del Mides, sin exigencia de trabajo comunitario a cambio, ni obligación de enviar los hijos a la escuela ni formación alguna para sus beneficiarios que mejore su condición ni ninguna contraprestación que dignifique a quienes lo reciben, es lisa y llanamente la instalación de una fabrica de pobres para conseguir votos. El frente amplio necesita los votos y los beneficiarios del plan, necesitan el dinero, por tanto, el sistema se retroalimenta, nuevamente achatando el nivel social del país, empatando e igualando pero hacia abajo en lugar de hacia arriba. ¿Esta es la inversión progresista y anticolonialista del frente amplio?

A todo esto, Marina Arismendi dice que no hay que pedirle ninguna contraprestación a los beneficiarios del plan de emergencia porque tampoco se le pide nada a los profesionales universitarios que se reciben en la Universidad de la Republica. Esta afirmación es tan triste, que no merece comentario alguno.

Estos señores quieren que el estado uruguayo intervenga más en la economía. ¿Más? ¿Será que no saben que el estado en nuestro país se mete prácticamente en todo lo que los individuos hacemos? ¿Será que no saben que este es de los países más monopólicos del mundo?

¿Este es el Uruguay que estos dirigentes promueven, donde el estado hace y decide todo desde el punto de vista económico, social y político, es propietario de todo, mantiene una “base electoral” grande de personas en la indigencia y las fuentes de trabajo son todas otorgadas por el estado?

Creo que es muy importante que esto quede claro porque según se dice, hay mucha gente que le “prestó” el voto al frente amplio para ver un cambio respecto al pasado. ¿Este es el cambio para el cual prestaron su voto?

Por mi parte, creo que todas estas cosas, todas, son absolutamente contrarias a los principios más básicos y a los pilares en los cuales se basa toda la idiosincrasia y la tradición del pueblo uruguayo y rechina su sola mención por su parecido a realidades de otros países con los cuales nuestro país ha sido siempre tan diferente.

El único desarrollo posible es aquel que parte del individuo actuando en familia y en sociedad. Mientras el estado sea más importante que el individuo, lamentablemente, no podremos tener esperanza y por eso que emigra tanta gente y sobre todo, tanta gente joven y preparada que ven esto meridianamente claro. Así tenemos el país más envejecido de toda la America Latina.

Es bueno, tener en cuenta estas cosas a la hora de votar, ya que en el fragor de las campañas políticas uno tiende a olvidar muchas de las cosas que se han dicho y es tiempo en el cual entre el doble discurso que campea y los jingles y demás elementos propagandísticos que se utilizan, se busca atenuar y/o confundir al electorado con charamusca inocua, escondiendo el fondo del asunto.

Saluda a usted atentamente


Cr. Julio Arocena

LARRAÑAGA "LAMENTABLE"

El informe generó repercusiones a nivel político, principalmente entre los integrantes de la oposición, debido a la acusación de que no hay "candidatos aceptables" para contrarrestar al Frente Amplio en las próximas elecciones. Jourdan consideró "lógicas" las repercusiones, y comentó que en la mañana de ayer tuvo numerosos contactos con "integrantes de casi todos los partidos políticos", particularmente con el senador Jorge Larrañaga, quién lo llamó "sorprendido" por el informe. El líder de Alianza Nacional manifestó a la prensa que le parece "lamentable que un grupo económico financiero intervenga en el sistema político uruguayo, descalificando a toda la oposición".
"Me dijo que, si no había una aclaración del Banco, se vería obligado a tomar acciones en pos de defender lo que él entendía que se estaba atacando en el informe", contó Jourdan, y explicó que, dada "la trascendencia que estaba tomando el tema decidimos hacer una conferencia de prensa". El presidente del grupo ratificó que en 30 años que Santander trabaja en Uruguay "jamás nos hemos entrometido en temas políticos".
Fuente: LA REPUBLICA, jueves 17 de julio de 2008
N de R: El presente post, se debe al informe del Banco Santander, donde dice, entre otras cosas que no había dirigente de la oposición capaz para hacer frente a los candidatos del oficialismo. Quien iba a decir, que ahora, al partido de Gobierno lo defiende la Banca Internacional. Cosas que pasan...